un comando secreto de cobayas (conejillos de indias), un topo y una mosca, armados con mucho más que uñas y dientes, inicia hoy su misión: conquistar las salas cinematográficas en 3D de Monterrey.
Lo que inició como un proyecto escolar de un pequeño de cinco
años es ahora la película Fuerza-G (G-Force) que salta hoy en preestreno con 15 copias tridimensionales en la Ciudad y que llegará el próximo viernes en corrida normal.
La idea para el filme surgió cuando el hijo del director Hoyt Yeatman llegó a casa con una jaula en la que habitaba una cobaya y le puso, con imaginación, un casco y uniforme.
Yeatman, quien presentó recientemente la película apenas a días de haberla terminado, justo antes de su estreno en Estados Unidos, explicó, acompañado de su pequeño hijo de 11 años, cómo terminó de dar forma a esta aventura para toda la familia de los estudios Disney.
"Su origen es interesante, hacía tiempo que estaba buscando emprender un proyecto visualmente novedoso y, finalmente, fue mi hijo, quien entonces tenía cinco años, el que me dio la idea", explica Yeatman.
"Me puse a investigar en internet y encontré algunas historias muy interesantes y extrañas sobre animales entrenados por el gobierno de los Estados Unidos para realizar actividades encubiertas; entre otros, se hablaba de gatos, delfines, tiburones e insectos. Ése fue el primer chispazo que nos avivó la imaginación y, a partir de allí, nos pusimos a trabajar".
El filme, coproducido por Jerry Bruckheimer, es una comedia de aventuras sobre el último avance de un programa encubierto del Gobierno de Estados Unidos, que entrena animales para trabajar en espionaje con la más alta tecnología para estos fines.
El comando Fuerza-G tiene la misión de salvar al mundo de un siniestro plan que involucra a un ambicioso magnate.
El equipo está formado por las cobayas expertas en armas y artes marciales Darwin, Blaster y la sexy Juárez, así como la mosca Mooch, capacitada en el reconocimiento de terreno, y Speckles, especialista en información y computación.
Las voces de los personajes en inglés corren a cargo de Nicolas Cage, Penélope Cruz, Sam Rockwell y Tracy Morgan, así como con la actuación de Bill Nighy y Zach Galifianakis.
Para Bruckheimer, quien por primera vez realiza un filme en tercera dimensión, el proceso fue muy divertido.
"Ya había películas sobre agentes secretos desde mucho antes de James Bond, y hace rato que nos acompañan las películas donde los animales hablan.
"Pero nunca antes se había visto un filme sobre agentes secretos que, casualmente, también fueran animales... mucho menos en una combinación de actores de carne y hueso, animación y 3D digital", dijo el productor, quien ha trabajado ya en varias ocasiones con Nicolas Cage.
De la ficción a la realidad
Uno de los primeros usos de animales en operaciones militares se registra desde el antiguo Egipto, en donde el ejército utilizaba palomas para enviar mensajes.
Cuando un mensajero era capturado, éste liberaba a la paloma, que regresaba al cuartel anunciando la captura. Según un informe publicado en el USA Today, la Dirección de Ciencia y Tecnología de la CIA ha usado artefactos robóticos en forma de pescado y libélulas comandadas a control remoto para misiones de espionaje.
En el Washington Post, el columnista Al Kamen informó sobre 14 ardillas capturadas por la inteligencia iraní que estaban equipadas con sistemas de espionaje, como equipos de GPS, micrófonos y artefactos de óptica avanzada.
Tal como sucede con la mosca Mooch de Fuerza-G, el Pentágono ha intentado desarrollar tecnología para implantarla en insectos vivientes para controlar su movimiento y transmitir video y otra información a los seres humanos.
fuente

Fuerza-G en 3D