Susan Boyle quedo en segundo
Prácticamente tenía asegurada la corona, pero contra todos los pronósticos que la daban como favorita para ganar el concurso Britain"s Got Talent, la cantante escocesa Susan Boyle fue derrocada, quedando en segundo lugar.
El grupo Diversity, integrado por 10 bailarines que se movieron al compás de una mezcla de piezas dance y pop, que incluían temas de Justice, Janet y Michael Jackson, fue elegido anoche ganador, durante la final de la emisión, en Londres.
"Todo puede suceder, no lo podemos creer, gracias, Reino Unido", dijo uno de los bailarines cuando anunciaron a los ganadores, que fueron elegidos por llamadas del público al canal ITV.
Incluso, cuando la juez Amanda Holden comentó la participación del grupo, se llevó rechiflas por considerarla poco sorpresiva, aunque Simon Cowell les dijo que era la única actuación de la jornada que se merecía un 10.
Diversity es un grupo formado por tres pares de hermanos y cuatro amigos y han bailado desde hace cuatro años en todo Inglaterra, de acuerdo a varias biografías publicadas en yahoo.com y bbc.com.
Los ganadores recibirán un premio de 100 mil libras (más de 2 millones de pesos) y actuarán ante la Reina Isabel II, en el Royal Variety Show.
Durante su actuación, Boyle lució un centellante vestido gris y se mostró confiada ante la audiencia, pese a los rumores de que ya no aguanta el estrés que le ha provocado la fama.
"Es la noche más importante de mi vida; se trata de una ambición que he tenido a lo largo de toda mi vida", explicó antes de salir al escenario.
En la final, cantó "I Dreamed a Dream", pieza de "Los Miserables", con la que ya había impactado antes a Inglaterra y al mundo, en las audiciones, y que más de 100 millones de internautas han visto en YouTube.
"No debería decir nada, debería ser imparcial, pero ésta ha sido la más grande actuación que he visto en Britain's Got Talent y tú eres quien debe ganar", anticipó Piers Morgan, el primero de los tres jueces en emitir su opinión, tras la participación de Boyle, de 48 años.
Amanda Holden dijo que una lágrima en los ojos de Cowell no podía ser mejor evidencia de lo mucho que conmovió su actuación.
Y Simon, el más feroz de los críticos, terminó felicitando a Boyle porque sí acudió a la final, ya que había amenazado con no ir, y por comprobarle al público y a sus detractores que su talento era el canto y no su aspecto y su actitud.
Tras el veredicto final, Boyle pareció en un primer momento contrariada, pero finalmente declaró que habían ganado los mejores.
De acuerdo con el Daily Mail, aunque perdió, Boyle ya tiene asegurado su futuro en la música, ya que le lloverán contratos discográficos e invitaciones a shows de TV, que le pueden reportar ganancias millonarias.
Entre los 10 finalistas, destacaron también los niños Hollie Steel y Shaheen Jafargholi, quien desde hace unas semanas fue candidateado como uno de los rivales a vencer por Boyle, en la tercera edición del reality show, que comenzó el pasado 11 de abril.
De acuerdo a varias publicaciones inglesas, Diversity no figuraba entre los cinco predilectos para ganar el concurso, pero conquistaron a la concurrencia por lo bien armado de su show y por estar alejados de los medios de comunicación.





































